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sábado, 22 de agosto de 2009

PIratas y Poesía

No es ningún secreto (O puede que si. No lo llevo escrito en la frente, debería considerar la opción. O tatuarmelo, o algo. OH, dios, si, ¡ME TATUARE UNA BANDERA PIRATA!) que adoro el mundo de la piratería, las leyendas, los libros, las películas... la música.

Y además, está la loca de SATURNAL (Invades mis blogs, ya te vale) para recordármelo. Así que... ahí va.


Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.


José de Espronceda, La Canción del Pirata.

Dicen que las historias de piratas son para un publico infantil con deseos de libertad. Y yo digo que todos tenemos ese lado infantil al que agarrarnos, ese lado al que le gustaría dejarlo todo, hacerse con un buque, y salir al mar. Sin preocuparse por un mañana, sin preocuparse por que hay que ir a trabajar, sin preocuparse por que el profesor te va a ehcar una bronca del copón.

Salir, navegar, sentir el mar, solo escuchar las olas chocar contra la madera.

lunes, 10 de agosto de 2009

De mi amor por la poesía

Algunas personas conocen mi amor por la poesia. De esas personas, pocos saben lo que m pasa cuando leo buena poesía. Y algunos, poesía Irlandesa. Muy pocas personas en este mundo, las puedo contar con los dedos de una sola mano, lograrian regalarme un libro de poesía por su propio pie, y que yo realmente me enamorase de ese libro.

Irlanda. Gran Bretaña. Estados Unidos. España. Siglos XIX y XX. Fuentes de pura poesía. Ríos, mares de palabras sin fin.

diciendo una vez más
si no me enseñas tú no aprenderé
diciendo una vez más existe un último
atardecer de últimas veces
últimas veces de mendigar
últimas veces de amar
de saber no saber simular
un último atardecer de últimas veces de decir
sino me amas nunca seré amado
si no te amo ya no amaré nunca

Samuel Beckett, poeta irlandés (fragmento)


**


¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño?
Por estos labios rojos, con todo su triste orgullo,
tan tristes ya, que ninguna maravilla pueden presagiar,
Troya se nos fue con destello fúnebre y violento
y murieron los hijos de Usna.

Desfilamos, y desfila con nosotros el mundo atareado
entre las almas de los hombres, que se despiden y ceden su puesto
como las pálidas aguas en su glacial carrera;
bajo estrellas que pasan, espuma de los cielos,
sigue viviendo este rostro solitario.

Inclinaos, arcángeles, en vuestra sombría morada:
Antes de que existierais y antes de que ningún corazón latiera,
rendida y amable permanecía junto a su trono;
la belleza hizo que el mundo fuera una senda de hierba
para que Ella posara sus pies errantes.


William Butler Yeats, poeta irlandés


Y algún día os hablaré de lo que siento cuando leo al gran Whitman. Lo de ese mago son más que palabras.

sábado, 1 de agosto de 2009

Con el sudor de la frente, la fuerza de nuestros hombros... ¡¡y nuestros corazones!!



¿La frase? Piratas del Caribe. Si, me gustan las películas tontacas de piratas. Sí, me gustan los piratas.


***




- ¿Jack?


Hector paseaba por la cubierta del barco, deslizando sus dedos por la desgastada madera, observando el mar (eterno, lánguido, imborrable). Jack no contestaba, como era habitual. Estaría borracho en su camarote, como un buen capitán de barco. Sin hacerle ni caso, antes sus constantes consejos, como un buen capitán de barco. Yéndose con varias fulanas distintas cada vez que pisaban tierra, como un buen Capitán para la Perla Negra.


Aquello no podía seguir así, y era el momento de acabarlo. Él no podía más, la Perla no podía más. Era la verdad, la única verdad.


- ¿Me buscabas, Hector?


Sorprendentemente había aparecido. Héctor le señaló con la cabeza un islote en el horizonte, y Jack sonreía mientras apoyaba sus brazos en la madera, que crujía como si se quejase por el peso.


- Se echa de menos el mar cuando se está en tierra, ¿no crees, Hector?
***
Por que yo sigo pensando que Hector Barbossa es el mejor pirata de toda la saga. Muestra el auténtico espíritu de la piratería, y eso ni Johnny Depp lo pudo superar (aunque si hablamos de belleza la cosa cambia. Yo hablo de piratas).
Y esta es mi patética obsesión por Hector Barbossa. Hector, te ailofyou ;)