
Los duendes también se encienden, gritan, tiemblan, acarician, sangran. Los duendes también tienen blogs, y no avisan. Los duendes los abren y punto, te los encuentras y piensas "coño, ¿y esto?", pero tienes que mirar, y mientras piensas "vaya gilipollez", te estás preguntando por qué sigues leyendo esa tontería.
¿Por qué duende espontáneo? Por que soy una extraña criatura, y nunca aviso antes de actuar.
